Colección: Vidrio soplado

Si bien el vidrio soplado llegó a México con los españoles en el siglo XVI, hoy los artesanos mexicanos han desarrollado un estilo propio y muy característico incorporando formas y colores típicos, como el verde bandera, el rosa mexicano y el azul cobalto.  Con el paso del tiempo los mexicanos aprenderían la técnica hasta convertirse en grandes maestros vidrieros;

El vidrio es una mezcla de arena de sílice, carbonato de sodio y piedra caliza que se derrite en hornos a altas temperaturas (entre 500 y 1600 °C) para obtener una masa espesa y fácil de moldear con una consistencia de miel o melaza. Seguidamente, el maestro artesano sopla con un tubo metálico llamado caña, formando burbujas de aire en el vidrio fundido y lo moldea siguiendo su inspiración, ayudándose con diferentes tipos de pinzas y tijeras. Finalmente se colocan los acabados como asas o bases y se hornea unas ocho horas para darle dureza.

Cabe señalar que la técnica del vidrio soplado requiere de gran destreza, pues el vidrio fundido es frágil y se encuentra a altas temperaturas; de ahí la necesidad de que varios artesanos se involucren en la elaboración de algunas piezas. La mayoría de los artesanos mexicanos utilizan vidrio reciclado por lo que es difícil que las piezas logren una transparencia del 100%

Debido a que su proceso de elaboración es a mano, las piezas normalmente tienen burbujas en su interior. El vidrio soplado, con los cuidados adecuados, es más resistente y durable que el vidrio común.

Blown Glass Art